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Historia

Infancia
La vida de Akatsuki Naoko comenzó… ¡De la misma manera natural en que toda vida inicia! Nacida en el seno de una familia bien acomodada, desde un principio contó la futura Cantante Definitiva con todos los cuidados y atenciones de que quería o necesitaba disponer, desde el contexto afectivo al educativo.
Contando con únicamente un año de vida, y sin evidentemente ser consicente de ello, Naoko vivió el primer evento que toda su vida determinaría en adelante: el nacimiento de su hermana, Akatsuki Megumi, marcó el comienzo de una bonita relación entre las dos consanguíneas y la entrada en escena de la única persona que siempre la apoyaría y acompañaría en todos los años venideros.
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Los primeros cuatro años de su vida, en cualquier caso, transcurrieron sin demasiados eventos destacables. Sería en este tiempo, no obstante, cuando la joven Naoko comenzase a interesarse por la música, mostrando especial atención cuando alguna agradable melodía sonaba en las cercanías a ella. Sin importar lo alegre o triste que se encontrara, ¡una buena música siempre lograba llenarla de energía!

Desde esta edad, Naoko comenzó a dedicar su tiempo de manera más activa a desarrollar sus dotes musicales. Aprenderse las canciones que le agradaban e imitar las voces de quienes las interpretaban llevarían al inevitable desenlace de la menor tratando de mimetizar, y alcanzando un alto nivel de fidelidad en esto, aquellas composiciones, y por consiguiente, volviéndose notablemente popular en todos los círculos de amistades entre los que se movería.

Por descontado, esto no haría que dejase de lado a su hermana: Megumi parecía disfrutar como la que más de la afición de Naoko, y siempre la ha acompañado y asistido a la hora de practicar su voz y canto.

Popularidad
El paso de Naoko por el sistema educativo no sería especialmente destacable. Si bien nunca fue una alumna problemática, sí tenía una cierta tendencia a distraerse durante las clases y a entregar sus tareas fuera de plazo; algo normal, por otra parte, considerando que prefería ocupar su tiempo en sus dos aficiones: la música y hacer amistades nuevas.

Y es que, ¡le encantaba sorprender al resto con sus canciones! Esa dulce sensación de tener toda la atención de cuantos la rodeaban, de ser el centro de toda conversación a su alrededor… No tardó Naoko en darse cuenta de lo mucho que le gustaba sentir aquello.

Fue a raíz de esto que, a sus inocentes nueve años, su padre decidió grabar una de sus covers y subirla a un blog personal. Por supuesto, ¡la niña estaba encantada con la idea! No serían sólo unas pocas decenas de personas las que escucharían su voz y hablarían sobre ella, como hasta entonces, ¡tal vez alcanzaría números en los que aún no podía pensar!

Y así fue. Los primeros vídeos subidos a esta plataforma pasarían un tanto desapercibidos, contando con un moderado y en estable crecimiento flujo de seguidores hacia los mismos durante un período aproximado de año y medio. Sin embargo, ¡la sorpresa terminó por llegar! Una de sus canciones se volvió viral, millones de personas visitaron su página en cuestión de días, todos sus trabajos previos se vieron recompensados y el nombre de Naoko se hizo un importante hueco entre la popularidad en la red no mucho más tarde.

Hope's Peak!
Durante el otoño de 20XX, cuando Naoko contaba con catorce años, una intrigante carta llegó a su hogar: un documento que supondría un nuevo punto de inflexión en su vida y la llevaría a ilusionarse por las nuevas posibilidades ante ella abiertas.

¡La prestigiosa Academia Kibougamine la había nominado para uno de sus cursos de Estudiantes Definitivos! La solicitud para su asistencia indicaba hacia el curso siguiente, pero tanto la menor como sus padres sabían ya cuál sería la respuesta. Akatsuki Naoko, bajo el título de Ultimate Singer, se uniría a las filas de la Academia y, tal vez, podría establecer lazos con otras personas que fuesen a resultar influyentes en un futuro no demasiado lejano. Era la oportunidad casi perfecta.

 

Casi perfecta, pues había alguien muy importante para ella que sufriría esta situación: su hermana menor no había mostrado ninguna aptitud particular, y tampoco era especialmente sociable. De hecho, Naoko nunca había escuchado que tuviese alguna amiga. Si bien para ella podía resultar una transición más o menos llevadera, para Megumi tal hecho bien podría suponer un cambio de ciento ochenta grados en su vida, y no uno positivo.

Toda su vida habían estado juntas, siempre habían compartido todos sus momentos la una con la otra. Sus padres, esperaba Naoko, eran bien conscientes de la situación que se daría, pero de ser el caso, no parecían especialmente preocupados.

Entre tantas dudas, el momento llegó: la joven cantante abandonó el hogar familiar, dejando atrás a Megumi, todas sus amistades y a sus padres, y se internó en la Academia Kibougamine junto a sus compañeros de curso. Sin embargo, esto no significó que perdiese el contacto de manera total con quienes habían quedado atrás para ella: mediante correspondencia, contando todo lo que iba viendo, viviendo y sintiendo en tan prestigioso lugar, no tardó en conseguir que los progenitores de ambas niñas decidiesen hacer el esfuerzo de inscribir a su hermana menor en el Curso de Reserva, juntándolas una vez más en esta nueva etapa de sus vidas.

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